La Danza del Vientre es una danza que por sus condiciones y sus características está perfectamente adaptada al cuerpo de la mujer. Decimos esto porque la flexibilidad y la tonicidad que requiere en el busto, en la espalda, las manos, las caderas y sobre todo el vientre cuidan y esculpen la línea.

El vientre es la parte que más trabaja en esta danza, porque las abdominales trabajan casi constantemente. Además, esta danza permite tonificar los muslos y de hacer más flexibles las articulaciones.
De todas formas, en la danza oriental no es un cuerpo espectacular lo que impresiona, sino la forma de moverlo: la flexibilidad, la gracia y la sensualidad son las condiciones más apreciadas en una bailarina de la danza oriental.
No estamos hablando de una danza directamente eróticas, sino más bien sensual. Es una baile que permita a la bailarina exprimir al máximo su feminidad y su sensualidad con gracia.
Para finalizar, queremos presentaros algunas de las interpretaciones que hacen de esta danza muchas de sus practicantes. Para muchas es una realización total, para otras es una forma de buscar y encontrar la juventud eterna sintiéndose joven y flexible. Hay otras que la consideran una danza que es la celebración del milagro del amor y de la vida. Otras consideran que es un camino para el conocimiento personal.
Muchas interpretaciones, pero todas ellas demuestran que estamos ante una danza maravillosa, que llena de energía y de ganas de vivir a las personas que la practican.